Qué ver en el Oeste de Alemania

La verdad es que cuando uno se pone a pensar en lugares que visitar en Alemania, no suele pensarse en esta zona pegada a la frontera de Holanda. De hecho, a no ser que se esté de Erasmus cerca o viviendo en una ciudad vecina, como es mi caso, esta región alemana nos suele pasar bastante desapercibida. Sin embargo, el oeste de Alemania es uno de esos lugares que realmente me sorprendió. Organicé este viaje sin grandes expectativas, tenía ganas de pasar un fin de semana largo fuera de casa y, como viajábamos con nuestro bebé, este recorrido en coche nos pareció cómodo. Durante 3 días en Alemania visitamos: Dusseldorf, Colonia, Aquisgrán y Bonn.

Si viajas a Alemania con niños

Dos son los pros de hacer este recorrido en coche con niños: la proximidad de todos los puntos de interés y la cantidad de actividades que se pueden hacer con ellos. No importa qué edad tengan, visitar un almacén de chocolates y caramelos, ir al zoo o subir a un mirador en ascensor les encantará a todos por igual.

Colonia

Vine a Colonia por primera vez atraída por los mercados de Navidad que toman la ciudad cada Diciembre. En aquella ocasión poco descubrí de la ciudad, por lo que tenía curiosidad por verla sin todas las decoraciones y parafernalias de la vez anterior. Y la verdad es que Colonia luce completamente distinta en primavera.

Colonia fue la ciudad base para hacer nuestro recorrido en coche por el oeste de Alemania. Uno de los requisitos imprescindibles de nuestro alojamiento es que contara con párking, así que nos quedamos en un hostel enfocado a familias en el centro.

Ninguna visita a Colonia está completa sin una parada en su catedral, cosa que yo obvié mi primera vez en la ciudad. Este increíble edificio gótico es nada menos que el monumento más visitado del país. Puedes coger un ascensor en el Koln Triangle para disfrutar de una vista espectacular de la catedral sobre el río Rin. La entrada cuesta 3€. Para pasar la tarde elegimos visitar el Koelner Zoo. Mucho más grande de lo que nos esperábamos, las entradas incluyen también la visita al acuario.

Düsseldorf

Nuestra visita a la segunda ciudad de nuestro recorrido coincidió con un maravilloso día de primavera que nos permitió disfrutar a tope del casco histórico. La ciudad vieja y el boulevard Konigsalle, perfecta para ver escaparate, fueron nuestros lugares favoritos. Sin buscáis un parque en el que los niños pueden desfogar, Hofgarten y sus numerosos columpios y áreas de juego es perfecto.

Al atardecer nos acercamos a Rheinufer, un animado paseo con un montón de cafés y restaurantes en los que sentarse a ver navegar los barcos por el río. El ambiente ese día era increíble, con un montón de gente disfrutando del sol y tomando algo relajadamente en las terracitas.

Aquisgrán

Antes de meternos a ver la ciudad, y como buena amante del chocolate, paramos a hacer unas compras en la fábrica de chocoloate Lindt. En este outlet encontré un montón de sabores que nunca había visto en las tiendas, y todo a muy buen precio. Muy cerca de aquí también está el outlet de la fábrica de galletas Lambertz, donde es imposible no acabar comprando algo dulces.

Bien cargados de azúcar, nos dirigimos a visitar dos de los monumentos más interesantes de Alemania, y na de las razones principales por las que elegí hacer este viaje:

La Catedral de Aquisgrán. No te pierdas la oportunidad de entrar y echar un vistazo a los magníficos interiores de esta iglesia en la que se encuentra enterrado Carlo Magno, aunque a día de hoy se desconoce el lugar exacto.

Tesoro de la Catedral de Aquisgrán. Este museo tiene una increíble colección de arte, desde piezas romanas a góticas, aunqne la parte más interesante es la relacionada con las reliquias y los peregrinos. Tanto la catedral como el Tesoro han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

Bonn

Como en nuestro día anterior, decidimos empezar la mañana haciendo compras, así que nos dirigimos a la Fábrica Haribo, a las afueras de la ciudad. Y es que Bonn es la ciudad en la que nacieron los famosos caramelos del oso, por lo que no nos podíamos ir sin pasar por aquí. Aunque en el centro de Bonn está la tienda oficial, con mucho más merchandising, este outlet es perfecto para comprar caramelos a precios rebajados.

La mejor estación para visitar Bonn es sin duda primavera, porque es entonces cuando los almendros de la calle Heerstrasse y sus alrededores están florecidos. La verdad es que es todo un espectáculo, de hecho encontramos aquí más turistas que en la Casa Museo Beethoven. En la casa en la que nació el músico hace casi 300 años pusimos punto y final a estos intensos 3 días disfrutando de Alemania.