Justo antes de llegar a San Simeón, en la carretera HW1 que une San Francisco y Los Ángeles, se puede ver en lo alto de una colina esta impresionante mansión conocida como Hearst Castle, un capricho del multimillonario William Randolp Hearst digna de dejar boquiabierto a todo el que la visite.

Cualquiera de las extravagantes casas de los famosos de hoy en día se queda corta al lado de este palacio que, entre otras cosas, tiene una iglesia inspirada en la catedral de Ronda (España), unas termas romanas como piscina cubierta, un zoológico y hasta un aeropuerto. Después de leer todo esto estaba claro que no podíamos perdernos la visita a Hearst Castle, por lo que no dudamos en incluirla en nuestra ruta por California.

Preparar la visita al Hearst Castle

fachada principal hearst castle

Fachada inspirada en la Catedral de Ronda

Compramos las entradas para Hearst Castle desde su página web unas semanas antes de nuestro viaje. El precio fueron 25$ por persona.

Los tours comienzan a las 9 de la mañana y el último se realiza entre las 15.00 y 16.30h dependiendo de la época del año.

Hearst Castle solo se puede visitar en un tour guiado, que parte desde el centro de visitantes y dura una hora (después se tiene tiempo libre para visitar por tu cuenta las instalaciones exteriores: piscinas, jardines, etc.). Al comprar la entrada puedes elegir la hora para hacer el tour.

En la web se ofrecen 3 tipos de visitas:

  • Grand Rooms Tour, donde se visita la planta baja de la mansión y sus zonas comunes.
  • Upstairs Suites Tour, con los dormitorios y la biblioteca
  • Cottage and Kitchen Tour, para ver las cocinas, la bodega y las casas de los invitados

Además, en Navidad ofrecen unos tours especiales, en los que Hearst Castle se decora como se hacía en tiempos del magnate, una visita que si se está por allí en esas fechas seguro que vale la pena hacer.

La verdad es que estuvimos tentados de contratar las dos primeras visitas, pero como tampoco disponíamos de tanto tiempo y una entrada ya nos parecía suficientemente cara, nos decidimos por hacer la visita dos, pues eso de acceder a la zona de la mansión a las que solo Hearst y sus invitados más íntimos tenían acceso nos parecía que tenía su gracia. Todos los tours son en inglés. Para contratarlos en español es necesario ser un grupo y reservar con antelación.

Tour por Hearst Castle

Llegamos a Hearst Castle como 15 minutos antes de que comenzara nuestro tour. Tras dejar el coche en el amplio aparcamiento que ofrece el centro de visitantes, nos acercamos a las taquillas con nuestros tickets impresos, donde nos dieron unas pulseras con el nombre del tour. El centro de visitantes tiene una cafetería, una tienda de regalos y una sala de cine en la que se proyecta una película sobre la historia de Hearst Castle y su dueño. Como íbamos un poco justos de tiempo decidimos dejarla para el final de la visita y nos pusimos a hacer cola para subir al bus que te lleva hasta la mansión.

Para cada tour hay que hacer una fila distinta. La mayoría de la gente hacía cola para el Grand Rooms Tour. Para el nuestro apenas éramos 6 personas, por lo que íbamos a tener una vista casi privada… En el trayecto en el bus uno ya se va ambientando gracias a la audio guía que cuenta la historia de la mansión, locutada por la típica voz de actor de cine de los años 20 y música de la época. Según se avanza por la colina en la que se encuentra el castillo uno se puede cruzar con los animales que trajo Hearst para su zoo privado: cabras, zebras, etc. Y cuando por fin se deja ver la mansión, la vista es sencillamente espectacular.

hearst castle california

Subida a Hearst Castle

Una vez arriba nos recibió nuestro guía, con el que realizamos el recorrido por la segunda planta, que incluía: varios dormitorios para invitados, el salón gótico (dormitorio de Hearst) y la biblioteca. La verdad es que el hombre tenía tantas cosas que contar y tantas ganas de contarlas que a veces resultaba difícil seguirlo. Y es que una hora no es tiempo suficiente para ver el interior de la mansión, uno se queda con ganas de más.

tour hearst castle californiaUna vez finalizado el tour por las habitaciones, estuvimos paseando por los jardines de la casa, desde donde se tiene una increíble vista del Pacífico. Aquí se encuentran además las casas para invitados, inspiradas en la Alhambra de Granada, la enorme piscina exterior que desafortunadamente estaba en obras durante nuestra visita, y la piscina interior decorada como unas termas romanas, donde acaba la visita. Desde aquí se coge el autobús que te lleva de vuelta al centro de visitantes.

En el bus de vuelta íbamos nosotros solos y comenzamos a hablar con el conductor, un hombre muy majo que nos preguntó qué tal nos había parecido la visita y si habíamos tenido oportunidad de ver los animales que hay sueltos por la colina. Como le contestamos que no, el hombre paró el autobús y esperó un rato para ver si aparecía alguno. Sin duda, su amabilidad hizo aún más redonda nuestra visita.

Cuando llegamos al centro de visitas este ya estaba casi cerrando, por lo que no tuvimos tiempo para ver la película. Si como nosotros vais a hacer uno de los últimos tours del día llegad un poco antes de la hora para tener tiempo extra, porque nosotros al final fuimos un poco justos.

La historia detrás del Hearst Castle

jardines hearst castle californiaEl nombre de este increíble lugar, “Castillo de Hearst”, sin duda da una pista de lo que nos vamos a encontrar. Una magnífica casa, construida para el disfrute, para asombrar y dar cuenta de la personalidad extraordinaria de su ideólogo. William Randolph Hearst no solo era uno de los hombres más ricos y poderosos de su tiempo, dueño de numerosos periódicos, radios y productor de cine, también era un nombre culto, amante del arte y de los viajes. Entre sus amigos se encontraban las grandes personalidades de la época. Políticos, artistas y estrellas de Hollywood eran invitadas a Hearst Castle para asistir a sus fiestas o a pasar temporadas. Allí disfrutaban de plena libertad durante el día. Mientras el magnate trabajaba, ellos podían bañarse en las piscinas, jugar al tenis, recorrer la finca en uno de los coches del millonario… El único requisito era acudir a la casa principal para cenar con el anfitrión.

En estos extensos terrenos a orillas del Pacífico, Hearst solía venir a acampar con su familia desde que era pequeño. Cansado por las incomodidades del lugar, decidió construir esta casa, cuya construcción se extendió durante 28 años y quedó inacabada a la muerte de su ideólogo. Aún así, la mansión cuenta con 165 habitaciones y extensísimos jardines. La encargada de hacer realidad los sueños del magnate fue la arquitecta Julian Morgan, quien diseñó esta obra llamada La Cuesta Encantada. Hearst se inspiró en el viaje que realizó con su madre por Europa para diseñar este increíble lugar, donde se mezclaron piezas originales y copias, de tal forma que hoy en día resulta muy complicado saber qué es falso y qué no.

Interior Hearst Castle

Interior Hearst Castle

Mosaicos romanos, esculturas egipcias, tapices y pinturas del s.XIX, lámparas de Tiffany… comprados en sus viajes decoran esta increíble casa comenzada en 1919 y en la que Hearst residió con su amante, Marion Daves. Esta estrella de Hollywood se convirtió en la confidente y amante del multimillonario, quien a pesar de separarse de su mujer, Millicent Hearst, nunca llegó a contraer matrimonio con ella. Ambos residieron aquí hasta 1948, cuando la salud de Hearst se debilitó y tuvieron que abandonar este remoto lugar.

Dónde alojarse

Para visitar Hearst Castle la mejor opción es alojarse en San Simeón, la localidad más cercana. Aquí se pueden encontrar varios hoteles bastante económicos y muy cerca de la playa. Otros pueblos cercanos son Cambria, Morro Bay y San Luis Obispo, aunque aquí los precios son algo más altos.